La dieta puede influir en la carga inflamatoria que repercute en las articulaciones
Las molestias articulares no son solo cuestión de "desgaste". En muchas personas, también influye la forma en que el cuerpo gestiona la inflamación. Una dieta con predominio de alimentos ultraprocesados, exceso de azúcar, grasas trans y alcohol puede aumentar la carga inflamatoria general y empeorar la sensación de rigidez, sensibilidad o articulaciones "pesadas". En cambio, los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3, polifenoles y proteínas de calidad suelen asociarse con mayor frecuencia a la comodidad articular.
Un cambio práctico puede ser sorprendentemente sencillo: añadir pescado (por ejemplo, salmón, sardinas), frutos secos y semillas, aceite de oliva, más verduras y especias como la cúrcuma o el jengibre, y al mismo tiempo reducir las bebidas azucaradas y los platos ultraprocesados. En el plato, esto puede traducirse en: pescado + patatas + ensalada, o una sopa de legumbres con aceite de oliva y verduras.